Perdurarán en el tiempo las palabras aunque se haya apagado su eco; sobrevivirán al paso de las paginas absurdas de los calendarios; dormirán en cuadernos de hoja perenne, arrulladas por la nana cansina del tic tac de un reloj.
Y tal vez algún día - cuando yo me haya ido- alguien las despierte y les devuelva su voz.

Chema.

lunes, 7 de agosto de 2017

VII

Va cayendo tu vestido
a la vez que caen mis párpados.
Ya ves, aún no me he dormido,
pero ya te estoy soñando.

Chema Élez.